Autoevaluación de la capacidad de escucha. Esta herramienta permite revisar cómo escuchas, cómo mantienes la atención, cómo percibes más allá de las palabras y cómo ayudas a otra persona a profundizar.
Responde cada afirmación con sinceridad. No hay respuestas buenas o malas. El objetivo es identificar tus fortalezas y los aspectos que necesitas mejorar.
Después de revisar tu resultado, escribe aquí los aspectos de tu escucha que deseas mejorar.