Observa tu proceso mental, detecta el pensamiento que no te ayuda y crea una nueva forma de pensar.
Completa esta primera parte para entender cómo un pensamiento puede influir en tu emoción, comportamiento, acción y resultado.
¿Qué ocurrió?
¿Qué estás pensando sobre esta situación?
¿Cómo te hace sentir ese pensamiento?
¿Cómo reaccionas normalmente cuando te sientes así?
¿Qué haces como consecuencia de esa reacción?
¿Qué resultado produce esa acción?
Ahora toma el pensamiento detectado y aplica la secuencia: observar, detectar, interrumpir y sustituir.
¿Qué pensamiento apareció?
¿Este pensamiento me ayuda o me perjudica?
¿Qué frase usaré para no seguir alimentando este pensamiento?
¿Qué pensamiento me ayudaría más?
Ahora convierte lo que observaste en una nueva dirección mental y una nueva acción consciente.
Mi nueva forma de pensar es:
¿Qué acción voy a tomar desde esta nueva forma de pensar?